Si hay una herramienta pequeña pero absolutamente clave en el tejido, son los marcadores de puntos. Muchas tejedoras los subestiman al principio… hasta que empiezan a usarlos y ya no pueden vivir sin ellos.
En este artículo vas a entender qué son, qué tipos existen y, sobre todo, cuándo usar cada uno para tejer con más control, menos errores y mayor claridad.
¿Qué son los marcadores de puntos?
Un marcador de puntos es una pequeña herramienta que se utiliza para señalar un punto específico dentro del tejido.
Su función principal es actuar como referencia visual:
te indican que en ese lugar ocurre algo importante (un aumento, una disminución, un cambio de punto, etc.).
Piensa en ellos como “señales” dentro de tu labor.
Tipos de marcadores de puntos
Aunque existen muchas variantes estéticas, en realidad se dividen en dos grandes categorías principales:
1. Marcadores cerrados (de anilla)
Son los más habituales en patrones.
Características:
- Tienen forma de anilla (cerrada)
- Se colocan en la aguja, entre dos puntos
- Se deslizan de una aguja a otra mientras tejes
Para qué sirven:
- Marcar secciones del tejido
- Señalar aumentos o disminuciones
- Indicar el inicio de vuelta (BOR)
- Separar repeticiones de patrón
👉 Son los que se utilizan cuando ves instrucciones como:
PM (place marker) o simplemente cuando el patrón da por hecho que hay marcadores.
2. Marcadores abiertos o removibles
Parecen pequeños imperdibles o clips.
Características:
- Se pueden abrir y cerrar
- Se colocan directamente en un punto o en el tejido
- No van en la aguja (aunque pueden usarse así)
Para qué sirven:
- Marcar un punto concreto
- Señalar el derecho de la labor
- Indicar dónde ocurrió un error
- Sujetar puntos (por ejemplo, uno caído)
👉 Son imprescindibles cuando necesitas marcar el tejido ya hecho, no solo la posición en la aguja.
¿Cuándo usar marcadores de puntos?
Aquí es donde realmente marcan la diferencia.
1. Para marcar el inicio de vuelta (BOR)
Si tejes en circular, este marcador es imprescindible.
Te indica exactamente dónde empieza y termina cada vuelta.
2. Para ubicar aumentos y disminuciones
Muy útil en:
- Canesús (raglán, circular…)
- Mangas
- Formas estructurales
Te permite no tener que contar constantemente.
3. Para separar secciones del patrón
Por ejemplo:
- Paneles decorativos
- Trenzas
- Punto calado
Los marcadores te indican dónde empieza y termina cada motivo.
4. Para dividir repeticiones
En patrones complejos (especialmente calados), colocar marcadores entre repeticiones:
- Reduce errores
- Facilita detectar fallos rápidamente
5. Para contar puntos fácilmente
En lugar de contar 200 puntos…
👉 Coloca un marcador cada 10 o 20 puntos
👉 Solo cuentas bloques
Más rápido y mucho más fiable.
6. Para marcar puntos específicos en el tejido
Aquí entran los marcadores abiertos:
- Indicar el derecho de la labor
- Marcar un punto que debes recuperar
- Señalar dónde recoger puntos más adelante
Marcadores que NO están en el patrón (pero deberías usar)
Un punto clave -> no tienes que limitarte a los marcadores que indica el patrón.
De hecho, muchas tejedoras avanzadas añaden marcadores extra para:
- Evitar errores repetitivos
- Recordar cambios de punto
- Adaptar el patrón a su forma de trabajar
Incluso se recomienda usar colores distintos para diferenciar funciones.
Consejos prácticos para elegir bien
- Usa marcadores finos → no deforman el punto
- Elige el tamaño adecuado para tus agujas
- Ten varios tipos (cerrados + abiertos)
- Prioriza funcionalidad sobre estética
Conclusión
Los marcadores de puntos no son un accesorio opcional:
son una herramienta estratégica.
Te permiten:
- Tejer con más precisión
- Reducir errores
- Entender mejor los patrones
- Disfrutar más del proceso
Y lo más importante: te liberan de tener que contar constantemente.
